SANTIAGO, R.D. – El baloncesto dominicano tiene una nueva figura que ha comenzado a ocupar un lugar privilegiado entre los jugadores más taquilleros y atractivos del país: Jassel Pérez, un joven talento que, con apenas 24 años, continúa dando pasos gigantescos en una carrera que parece tener como próximo gran objetivo llegar a la NBA.
Este domingo, Pérez escribió otro capítulo dorado de su ascendente trayectoria al proclamarse campeón del Baloncesto Superior Nacional (BSN) de Puerto Rico con los Vaqueros de Bayamón, que derrotaron 81-74 a los Santeros de Aguada en el séptimo y decisivo partido de la serie final. Bayamón conquistó así su 18.º campeonato y se convirtió en el primer equipo en más de una década en repetir como campeón del BSN.
Y en esa conquista, el dominicano tuvo un papel protagónico. Jassel Pérez fue el máximo anotador de los Vaqueros en el partido decisivo, con 23 puntos y cuatro rebotes, confirmando que no llegó a Puerto Rico simplemente a participar, sino a convertirse en una pieza determinante de un equipo campeón.
El heredero de un puesto que ocupó Víctor Liz
En el baloncesto dominicano, hablar de jugadores taquilleros es hablar de aquellos que generan expectativa, movilizan fanaticada y se convierten en protagonistas dentro y fuera de la cancha.
Durante muchos años, Víctor Liz ocupó ese espacio como una de las principales caras del baloncesto nacional. Su liderazgo, capacidad anotadora, personalidad y conexión con los fanáticos lo convirtieron en uno de los grandes referentes del baloncesto dominicano de las últimas generaciones.
Hoy, salvando las distancias y respetando la trayectoria de Liz, Jassel Pérez parece estar heredando ese estatus de jugador espectáculo y figura taquillera del baloncesto dominicano.
Pérez tiene una combinación que resulta difícil de ignorar: juventud, poder ofensivo, explosividad, capacidad para jugar varias posiciones, personalidad, carisma y un estilo de juego que conecta rápidamente con el público.

En Puerto Rico incluso ha recibido el sobrenombre de “El Rey del Pop”, en referencia a su afición por imitar al legendario Michael Jackson, una característica que también ha contribuido a construir su imagen y conexión con los aficionados.
Un ascenso que ya cruza fronteras
La historia reciente de Jassel Pérez demuestra que su crecimiento no ha sido producto de la casualidad.
El jugador dominicano ha recorrido diferentes escenarios del baloncesto internacional, incluyendo experiencias en la NBA G League, Venezuela, México, República Dominicana y España. En la temporada 2025-26 actuó en la Liga Endesa de España con el Covirán Granada, donde promedió 11.1 puntos, 3.8 rebotes y 1.7 asistencias en 23 partidos, antes de continuar su desarrollo competitivo.
Su llegada a Bayamón en junio de 2026 significó otra oportunidad para demostrar su calidad en una de las ligas más competitivas del Caribe.
Y la respuesta fue inmediata.
En sus primeros cinco partidos con los Vaqueros promedió 21.4 puntos, 3.4 rebotes y 3.2 asistencias, dejando claro que podía convertirse rápidamente en una de las principales armas ofensivas del conjunto.
Al finalizar la temporada regular y los playoffs, los registros disponibles lo colocaron entre los principales protagonistas ofensivos de Bayamón. Durante la campaña 2026 terminó con alrededor de 19.4 puntos, 4.9 rebotes y 4.2 asistencias por partido, mientras que en la postemporada mantuvo una producción cercana a los 18 puntos por encuentro.
Cuando llegó la hora grande, Jassel respondió
Una de las características que más valor agrega a la temporada de Pérez es que su producción no desapareció cuando aumentó la presión.
En la final del BSN, ante Aguada, tuvo actuaciones determinantes. En el segundo partido de la serie aportó 21 puntos, cinco rebotes y siete asistencias, liderando la ofensiva de los Vaqueros en una victoria que puso a Bayamón 2-0 arriba.
Y cuando llegó el séptimo partido, el escenario era todavía mayor: un coliseo lleno, un campeonato en juego y la posibilidad de hacer historia.
Jassel volvió a responder.
23 puntos en el partido por el campeonato.
Ese desempeño terminó de colocar su nombre en una página importante del baloncesto dominicano y puertorriqueño.
El sueño de la NBA está vivo
Lo más interesante de todo es que Jassel Pérez todavía está lejos de haber alcanzado su techo.
Con apenas 24 años, el dominicano tiene por delante una etapa fundamental para continuar perfeccionando su juego y acercarse al sueño que seguramente ha acompañado su carrera desde sus primeros pasos: llegar a la NBA.
Ya conoce lo que significa competir internacionalmente. Ya pasó por la G League. Ya jugó en Europa. Ha representado a la República Dominicana y ahora acaba de proclamarse campeón en Puerto Rico siendo una pieza importante de uno de los equipos históricos del BSN.
Todo eso forma parte de un proceso.
El próximo escalón debe ser continuar creciendo como jugador, mejorar cada detalle de su juego, fortalecer su consistencia, seguir demostrando que puede defender a distintos tipos de jugadores y consolidarse como un anotador capaz de producir en escenarios de máxima exigencia.
La NBA no debe verse como una fantasía para Jassel Pérez, sino como un objetivo que exige trabajo, disciplina, preparación y constancia.
República Dominicana celebra su ascenso
El campeonato conquistado con Bayamón representa mucho más que otro trofeo para la joven carrera de Jassel Pérez.
Es una confirmación de que el baloncesto dominicano continúa produciendo talentos capaces de conquistar escenarios internacionales.
Jassel está construyendo su propio nombre.
Primero fue una promesa. Luego se convirtió en protagonista en el baloncesto nacional. Después comenzó a abrirse camino internacionalmente. Ahora es campeón en Puerto Rico y una de las figuras dominicanas más llamativas del momento.
Víctor Liz dejó una huella profunda como uno de los grandes jugadores taquilleros del país. Ahora Jassel Pérez comienza a escribir su propia historia y parece decidido a ocupar ese espacio con su estilo, su talento y su personalidad.
El “Rey del Pop” ya tiene una corona en Puerto Rico.
Pero todo indica que todavía quiere más.
Porque el gran sueño sigue siendo uno: llegar a la NBA y demostrar que el talento dominicano también puede brillar en la liga más importante del baloncesto mundial.