La empresa organizadora Atlantis Events confirmó que las autoridades turcas cancelaron las escalas previstas en Kuşadası y Estambul para el crucero “Atenas a Venecia”, fletado con más de 1,000 pasajeros estadounidenses. La decisión se comunicó bajo el argumento de “comportamientos incompatibles con la estructura social y los valores morales” del país.
El barco, propiedad de Virgin Voyages, había programado su llegada para julio como parte de un recorrido de 10 días por el Mediterráneo. Tras la negativa, la ruta se modificó para incluir Egipto y la isla de Creta en lugar de territorio turco.
El presidente de Atlantis Events declaró que es la primera vez en 36 años que la compañía recibe una notificación explícita de prohibición de atraque por razones relacionadas con la identidad del grupo. Además, aclaró que la empresa no tiene fines políticos y que su actividad se limita al turismo y al respeto por las culturas locales.
Desde 2015, las autoridades turcas han prohibido las marchas del orgullo en Estambul, y el partido en el gobierno ha endurecido su discurso hacia la comunidad LGBTQ+. Fuentes oficiales en la provincia de Aydın y en Estambul ratificaron la cancelación, y se informó de un allanamiento policial en un establecimiento vinculado erróneamente a un folleto de la naviera.
CNN intentó obtener declaraciones del Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía, de la embajada turca en Washington y de Virgin Voyages. El crucero esperaba recibir a 1,900 pasajeros, de los cuales 1,100 son de Estados Unidos y el resto de Reino Unido, Canadá, Australia y otros países.