Sacerdotes y miembros de la comunidad del movimiento “Unidos Somos Más” impidieron el martes que empleados de una empresa que realiza perforaciones y estudios en la comunidad Los Cocos de Jacagua, Santiago, situada cerca del Pico Diego de Ocampo, continuaran las operaciones.
El padre Ramón (Nino) Ramos informó que las labores comenzaron a pocos kilómetros de la alcaldía del distrito municipal San Francisco de Jacagua, donde equipos pesados y brigadas de trabajo iniciaron perforaciones con el supuesto objetivo de llevar a cabo estudios técnicos.
Nino Ramos expresó que la comunidad rechaza la versión oficial que vincula estos trabajos a la Autovía del Ámbar o a la construcción de un pozo de agua. Los comunitarios sospechan que podrían estar relacionados con exploraciones mineras.
“Donde quiera que estén explorando, vamos a intentar impedirlo de manera pacífica, pero firme. No podemos permitir que esto avance bajo engaños”, afirmó el padre Nino.
Sacerdotes, líderes sociales y miembros de la comunidad se presentaron en el lugar, logrando que la brigada accediera a retirar temporalmente los equipos de perforación.
Mientras que el sacerdote Rainer Vázquez destacó que el diálogo con los trabajadores se desarrolló de manera pacífica, aunque advirtió que mantendrán una vigilancia constante en toda la zona.
“Donde quiera que encontremos brigadas realizando este tipo de trabajos, vamos a intervenir de forma pacífica para impedir que continúen”, sostuvo.
Los sacerdotes Nino Ramos y Rainer Vásquez denunciaron que las autoridades y empresas estarían utilizando como argumento la construcción de la carretera o proyectos hídricos para justificar las excavaciones. Consideran que esto es un intento de desinformar a la población.
Advirtieron que estas acciones podrían poner en riesgo una de las principales reservas naturales y fuentes de agua del norte del país, de la cual dependen más de 100 comunidades.
El movimiento reiteró su compromiso de continuar la lucha en defensa de la cordillera Septentrional, afirmando que lo harán incluso “hasta con sus vidas”, ante lo que consideran una amenaza ambiental de gran escala.
Asimismo, exigieron la protección legal de esta zona como reserva hídrica, mayor transparencia en los proyectos de infraestructura y la reparación de caminos vecinales en comunidades como Los Ramones y Alto Gordo.