La presión de Estados Unidos sobre Cuba impacta los acuerdos de servicios médicos internacionales. Varios países caribeños y centroamericanos han reducido o cancelado contratos con Cuba, debido a las acusaciones de «trabajo forzado» por parte de Washington.
Esta situación afecta directamente una de las principales fuentes de ingresos de Cuba: la exportación de servicios profesionales, que junto al turismo y las remesas, se ve perjudicada por la presión estadounidense. Las brigadas médicas cubanas han estado operando por más de seis décadas, enviando profesionales a 165 países.
Países como Bahamas, Granada, Antigua y Barbuda, y Guyana han tomado medidas como suspender la contratación, equiparar condiciones laborales o buscar alternativas como la contratación de personal de Ghana. Venezuela, un socio clave en este sistema, enfrenta incertidumbre debido a la situación política y el fin de los pagos con petróleo.
Guatemala cerrará su acuerdo de manera progresiva, mientras que Honduras mantiene la colaboración, aunque su renovación está en juego. Nicaragua no ha indicado cambios, pero impuso requisitos de visa para los ciudadanos cubanos.