Más de 500 centros médicos, estéticos, laboratorios y bancos de sangre han sido cerrados en el país tras detectarse graves irregularidades sanitarias que ponían en riesgo la salud de los usuarios.
El Ministerio de Salud asegura que muchos operaban sin licencia o con permisos vencidos, como parte de un amplio operativo de control a nivel nacional.
Las autoridades advierten que las inspecciones continuarán y llaman a todos los prestadores de servicios a cumplir con la Ley General de Salud, mientras se refuerza la vigilancia para evitar riesgos a la población.