Las manifestaciones celebradas el sábado 17 de octubre dejaron un amplio balance de violencia en varias ciudades francesas.
Según Reuters y Associated Press, más de 500 integrantes de los cuerpos de seguridad y emergencia resultaron heridos.
Uno de los hechos más graves ocurrió en Limoges, donde un incendio destruyó gran parte del histórico Ayuntamiento.
Las protestas estuvieron motivadas por el aumento del costo de la vida y los problemas de los servicios públicos, especialmente la educación.
Las autoridades investigan los ataques y evalúan los daños.