De acuerdo con el estudio de la revista Cell, esta fue la terapia que se le aplicó a una mujer china de 25 años que padecía diabetes tipo 1. Tras el tratamiento, esta mujer empezó a producir su propia insulina después de dos meses y medio de que se le trasplantaran sus propias células reprogramadas.
El tratamiento consiste en trasplantar células del paciente reprogramadas como células madre pluripotentes inducidas químicamente y diferenciadas en células de los islotes de Langerhans, que son los encargados de producir las células beta, las cuales son responsables de generar insulina.