La Fiscalía de Azua y la Policía Nacional desmantelaron una fábrica clandestina de alcohol artesanal, conocido como “clerén” y “tapa floja”, que operaba a orillas de un río en el distrito municipal Barreras, provincia Azua.
El operativo fue encabezado por el procurador fiscal Franklyn Vicente Vicente, en coordinación con el capitán Yonibel Jiménez, de la Dirección Central de Inteligencia (Dintel), y miembros de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim).
Durante la intervención, las autoridades ocuparon y destruyeron 2,145 galones de alcohol de fabricación casera, que eran almacenados en 39 tanques con capacidad de 55 galones cada uno.
El Ministerio Público destacó que esta acción forma parte de los esfuerzos para combatir el comercio ilícito de bebidas alcohólicas y proteger la salud de la población, debido a los riesgos que representa el consumo de productos elaborados sin controles sanitarios adecuados.