La posible clausura de seis Centros de Atención Integral a la Infancia y la Familia (CAFI) en Santiago dejaría sin servicios a 2,208 niños y cerca de 1,920 familias, además de provocar la desvinculación de al menos 125 empleados.
Los centros, ubicados en sectores como Cienfuegos, Hato del Yaque, Tamboril y Navarrete, ofrecen programas de educación inicial, estimulación temprana, seguimiento nutricional y acompañamiento familiar.
El cierre está previsto para el próximo 30 de junio, mientras crece la preocupación entre colaboradores y familias beneficiadas por estos servicios.