Crisis hídrica golpea Santiago

Escasez dispara precios del agua y deja sistemas fuera de servicio
Al centro el director de la institución habla de la problemática.

Santiago enfrenta una de sus peores crisis de abastecimiento de agua potable en los últimos tiempos, con un déficit que alcanza los 43 millones de galones diarios, provocado por la alta turbidez en las fuentes de captación tras las recientes condiciones climáticas.

El director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan), Andrés Cueto, explicó que la calidad del agua en los afluentes ha obligado a operar varios sistemas de forma intermitente, afectando de manera directa el suministro en amplios sectores de la ciudad y comunidades cercanas.

El impacto ya se siente con fuerza en los hogares. Residentes reportan que se han visto obligados a comprar agua a precios que oscilan entre 2,500 y 4,500 pesos por camiones cisterna, mientras suplidores aseguran que deben hacer largas filas desde la madrugada en los puntos de carga de Coraasan, con turnos que superan los 40 vehículos. El costo varía según la distancia y el lugar de abastecimiento, incluyendo viajes desde Moca.

A pesar del panorama, Cueto indicó que el embalse Tavera-Bao se mantiene en 323.09 metros sobre el nivel del mar y que el acueducto Cibao Central, recientemente rehabilitado, opera con normalidad, lo que ha permitido amortiguar parcialmente la crisis en zonas interconectadas.

Sin embargo, múltiples plantas potabilizadoras presentan interrupciones en su producción, entre ellas Nibaje, La Barranquita, Las Charcas, La Canela, Cienfuegos y Villa González, así como Inoa y Amina en San José de las Matas, según informó el director de Acueductos de Coraasan, Elwin Rodríguez.

La situación se agrava en otras demarcaciones. El subdirector del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Ericsson Peralta, confirmó que los sistemas de Jánico, Hato del Yaque y Pedro García permanecen fuera de operación.

En paralelo, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) indicó que los canales Monsieur Bogaert y Ulises Francisco Espaillat (UFE) funcionan a capacidad reducida para evitar daños estructurales, lo que también incide en la disponibilidad del recurso.

Ante la emergencia, Coraasan ha intensificado operativos de distribución mediante camiones cisterna para suplir a los sectores más afectados, mientras las autoridades ambientales exhortan a la población a proteger las fuentes hídricas y evitar la contaminación de los ríos.

Las autoridades aseguran que mantienen un monitoreo constante de los afluentes y que el servicio se normalizará en la medida en que mejoren las condiciones climáticas, aunque la población ya resiente el peso de una crisis que golpea el bolsillo y la calidad de vida.

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