Dirigida por André Øvredal y basada en la novela «Drácula» de Bram Stoker, la cinta recupera un pasaje poco explorado del libro: el viaje del barco Deméter desde los Cárpatos hasta Londres, antes de la llegada del vampiro a Inglaterra.
La historia transcurre íntegramente durante la travesía marítima, cuando una tripulación encargada de transportar misteriosas cajas comienza a desaparecer, revelando que una criatura los acecha cada noche.
Desde el inicio, la película deja claro el destino fatal del barco, cuyo naufragio sin sobrevivientes intensifica la tensión y convierte el relato en una experiencia de terror claustrofóbica.
El elenco está encabezado por Corey Hawkins y Aisling Franciosi, mientras que Javier Botet interpreta a un Drácula salvaje, alejado de la imagen aristocrática tradicional.
Aunque tuvo una recaudación modesta y críticas divididas, conquistó al público por su atmósfera, su violencia explícita y su cuidada producción, logrando un 73 % de aprobación en Rotten Tomatoes.