Dinamarca dio luz verde a una adquisición militar valorada en cerca de 45 millones de dólares para reforzar su capacidad defensiva en el Ártico. El acuerdo contempla la compra, autorizada por Estados Unidos, de hasta 100 misiles AGM-114R Hellfire, junto con lanzadores y equipos de apoyo.
El paquete incluye unidades operativas, misiles destinados a pruebas, sistemas de lanzamiento y soporte logístico. Según autoridades, la intención es mejorar la interoperabilidad de las Fuerzas Armadas danesas con Estados Unidos y otros socios de la OTAN, fortaleciendo la coordinación en operaciones conjuntas.
La decisión se produce en un contexto de mayor inversión en defensa por parte de Copenhague, especialmente en relación con Groenlandia y el Atlántico Norte. El país también ha destinado recursos a nuevas embarcaciones, aviones F-35 y sistemas de vigilancia, en medio de un escenario geopolítico cada vez más sensible en la región ártica.