Un hombre prendió fuego a una bandera estadounidense en medio de las protestas por el tiroteo de ICE en Minneapolis, gritando que Estados Unidos «ya no es un país libre bajo el régimen de Donald Trump». La acción, captada en video, refleja la profunda división y la rabia que ha generado la muerte de la mujer de 37 años baleada por un agente federal.
Mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defiende la acción del agente, argumentando que la mujer intentó atropellarlos, testigos como Emily Heller relatan una versión distinta. Heller, vecina de la zona, describió a NBC News cómo vio al agente acercarse al vehículo estacionado, ponerse frente a él y disparar «unas tres o cuatro veces» por encima del capó cuando la conducta intentó maniobrar para salir.
«No parece haber evidencia de que la mujer estuviera obstruyendo a los agentes», han señalado el alcalde Jacob Frey y el gobernador de Minnesota, contradiciendo la narrativa federal.
El tiroteo no es un caso aislado. Bajo la administración Trump, el DHS ha presentado más de una veintena de acusaciones por «obstrucción» contra agentes, varias ya desestimadas por falta de pruebas. En octubre, en Chicago, una mujer latina recibió cinco disparos en un operativo similar; después, cámaras corporales mostraron que fue el vehículo de ICE el que embistió primero.
El operativo en Minneapolis, parte de una redada masiva que ya ha detenido a unas 1,400 personas, ha dejado una comunidad traumatizada y un país divido.