La legislación no debe ser aprovechada para la triangulación de exportaciones, en contra de las empresas locales
La Ley 8-90, que tiene como objetivo fomentar el establecimiento de nuevas empresas de zonas francas y el crecimiento de las ya existentes en República Dominicana, fue utilizada para la aprobación de Kcapsu, de capital chino, destinada a la fabricación de utensilios y envases plásticos para alimentos.
La autorización fue recibida con preocupación por la Asociación Dominicana de la Industria de Plásticos (Adiplast), que exhortó a los miembros del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE) a acoger el recurso de reconsideración interpuesto contra la autorización concedida a dicha empresa.
El régimen de zonas francas busca regular el funcionamiento y desarrollo de las empresas acogidas a este esquema para promover la creación de empleos, la captación de divisas y el desarrollo nacional, según lo estipulado en dicha ley.
En el apartado relativo a los extranjeros, la Ley 8-90 establece que los permisos para operar zonas francas pueden ser concedidos a entidades públicas, mixtas, nacionales o extranjeras, facultando a las operadoras para atraer empresas e inversionistas internacionales.
Al solicitar la instalación de una empresa bajo este régimen, es requisito obligatorio detallar la nacionalidad de los accionistas y estimar el número de empleos que serán creados, clasificándolos explícitamente entre nacionales y extranjeros.
La justificación de Adiplast para promover la reconsideración de esta concesión se basa en la necesidad de evitar que el régimen de zonas francas termine convirtiéndose en un mecanismo que otorgue ventajas fiscales y aduaneras a nuevas industrias destinadas a triangular exportaciones provenientes de otros países para aprovechar acuerdos comerciales.
Para estimular este sector, la ley otorga a los beneficiarios, operadoras y empresas, el 100% de exención sobre diversos tributos, incluyendo el impuesto sobre la renta, los aranceles de importación de materias primas y maquinarias, los impuestos municipales, los derechos consulares y los impuestos de exportación o reexportación. Sin embargo, se debe comprobar que no incurran en competencia desleal.

Tiendas chinas
El presidente de la República, Luis Abinader, aseguró durante La Agenda Semanal que desde el Gobierno se mantiene una vigilancia permanente sobre los comercios de origen asiático, orientada a la revisión de las mercancías y los valores declarados ante la Dirección General de Aduanas (DGA), puesto que estos son presentados con precios muy inferiores a los de productos importados por otros comerciantes.
Según precisó el mandatario, la supervisión busca que las tiendas chinas cumplan con las leyes vigentes en República Dominicana sobre el comercio. “Nosotros estamos supervisando (las empresas chinas), especialmente las que están en el comercio, para que cumplan con las leyes que existen en República Dominicana”.
Además de la capital, la expansión de los comercios asiáticos también ha llegado a distintos pueblos del país.
Este crecimiento sostenido entre 2016 y 2026 se refleja en las 2,070 empresas de capital chino registradas en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
Según una publicación de Diario Libre, basada en datos de la DGII, 1,300 de esas empresas permanecen activas. Solo en 2025 se registraron 265 nuevas empresas y, en lo que va de 2026, unas 132, lo que representa una expansión sostenida en los últimos años.
Este crecimiento ha motivado a los comerciantes dominicanos a poner la voz de alerta ante lo que aseguran podría constituir una posible competencia desleal. La industria local ha desarrollado un mercado maduro e innovador.
Régimen de zonas francas
En lo que va de año, la Dirección General de Aduanas (DGA) ha registrado un aumento de 3.92% en las exportaciones del régimen de zonas francas durante el período enero-julio de 2026, al alcanzar los US$5,253.08 millones, en comparación con el mismo período del año anterior.
De ese total de exportaciones, el 49.45% corresponde a bienes de consumo, mientras que el 33.33% pertenece a bienes de capital y el 17.23% restante a materias primas.
En cuanto a las materias plásticas y sus manufacturas, estas registraron exportaciones por US$13.90 millones en 2026, frente a US$18.22 millones en 2025, para una variación absoluta de US$4.33 millones y una variación relativa de 23.74%, con una participación de 7.50% en 2026.